Buenas prácticas

Son los aspectos positivos que estuvieron presentes durante todo el desarrollo del proyecto, desde el comienzo hasta la finalización del mismo, y que generaron resultados favorables, por lo cual se recomiendan como aspectos replicables.
 
 

01. Potencializar las alianzas
interinstitucionales:


El proyecto PEBA dejó claro que las alianzas entre el sector público y privado son posibles. Formar un grupo gestor, una gerencia y posteriormente un comité técnico PEBA, permitió superar muchos obstáculos y estrechar lazos con la rectora y administrativos de la Institución así como con las autoridades departamentales y Municipales, que en definitiva son los pilares para viabilizar su ejecución.
 
Esto se logró porque siempre fueron basadas en el respeto a la comunidad, a sus saberes y a sus ideales. PEBA despertó el interés del sector público por su capacidad y gestión técnica, pero lo más significativo fue comprometer al sector privado en el logro de un objetivo común, lo cual sin duda es un aspecto característico del proyecto para replicar.

02. Trabajar con
la comunidad


El proyecto PEBA surgió de una iniciativa privada para mejorar la calidad de la
educación de la Institución Educativa Técnica Nueva Esperanza La Palma. Esto implicó no solo trabajar para la comunidad, sino avanzar en ese largo camino de la mano con ella, aprender a formar equipos de trabajo y otorgarles voz y voto a los protagonistas de esta historia: niños, jóvenes, familias, líderes comunitarios y profesores.
 
En este punto en particular, la Institución ha tenido un especial énfasis de trabajo, a través de las diferentes intervenciones del equipo docente con la escuela de padres, gobierno y trabajo colaborativo con la Fundación Escuela Nueva, Inclusión Educativa con la Fundación Saldarriaga Concha y talleres para la población desplazada de La Miel liderados por la Fundación Restrepo Barco y la gerencia del proyecto.

03. Reconocer el contexto y
fortalecer la identidad


El contexto del cual hace parte la Institución y la mayoría de familias que acceden a ella tiene características particulares, descritas previamente en este documento, que se tuvieron en cuenta desde que el proyecto inició su ejecución. Al desarrollar un proyecto como PEBA, se debe partir de conocer quiénes son las personas que harán parte de él, sus experiencias de vida, sus expectativas sobre la educación, sus maneras de ver y estar en el mundo. Todo ello fue valorado por la comunidad, especialmente por las familias y los estudiantes, quienes reconocen que de replicarse un proyecto similar en otras instituciones, el contexto jugaría un papel fundamental, y que el conocimiento de este inicia por la misma comunidad. Esto, para el caso de PEBA, generó aportes para el desarrollo de la identidad comunitaria y regional, aunque estos deban fortalecerse. Hubo avances importantes que pudieron darse gracias a la reflexión que se generó a través de estrategias como los talleres de identidad y de proyecto de vida.
 
En este aspecto es importante destacar que durante los años en los que se ha implementado el proyecto PEBA se evidenció una transformación del sector, lo que a su vez influyó para que la Institución empezara a ser considerada semirrural. Esto es fundamental en tanto que dicha transformación no implicó que los habitantes de la comunidad de Buenos Aires abandonaran su vida en el campo, sino que, a través de la educación ofrecida en la Institución, fueran partícipes de procesos formativos que incluyeron las tecnologías de la información, el desarrollo de competencias ciudadanas y el abordaje de temas como la sostenibilidad ambiental .

04. Adoptar una pedagogía del afecto,
trabajo colaborativo y gobierno escolar


A través de estas buenas prácticas lideradas por la rectora de la IETNELAP y su equipo docente, apoyados por la Fundación Escuela Nueva Volvamos a la Gente, se ha generado en la Institución un reconocimiento de las dimensiones no cognitivas del estudiante, como la preocupación por su dimensión emocional, además del trabajo colaborativo y el gobierno escolar.
 
En este sentido, varias estrategias han estado orientadas a promover las sanas relaciones entre los integrantes de la comunidad educativa, logrando que el número de situaciones conflictivas, propias de toda dinámica escolar, disminuyan y se aborden de la mejor manera, para crear un ambiente de convivencia y respeto.